CICLO

Una marca con mucha historia

CICLO

Creación de una marca con mucha historia

CICLO representa el significado de su nombre en toda su amplitud.

Es volver, retornar, continuar, evolucionar, transformación constante... ese espíritu de cambio esencia del mundo y sus elementos.

Me llamo Laura; soy hija de Antonio y Margarita, hermana de Antonio y tía de Gonzalo y Álvaro. Mi retorno supuso volver a ellos así como al resto de mi extensa familia.

Me gusta pensar que continúo la saga familiar de orgullosos chatarreros que inició mi abuelo Antonio en 1969 junto a mi padre, con sólo 14 años, y dos de sus hermanos. Chatarrería Rico desde entonces hasta el final. Tuvieron unos inicios muy modestos, vendiendo chatarra y alquilando sillas para eventos, pero acabaron creciendo.

En 1979, muere mi abuela Rosario, madre de mi padre, y nazco yo. Algo después, mis tíos se independizaron, quedándose mi padre con mi abuelo. Se hicieron fuertes como empresa gracias a los derribos y venta del material que recuperaban de los mismos. Cumplían la regla de las 3 erres (reducir, reutilizar y reciclar) en una época en la que la dinámica general era toda la contraria. Fueron, además, los primeros empresarios en recuperar herrajes antiguos de los derribos en la provincia de Sevilla, llegando a ser una de sus primeras clientas Juanita Reina, además de muchas otras figuras conocidas a través de los años.

En 1983 comenzaron a trabajar la forja destacando mi padre notablemente gracias a sus diseños y buena mano en el oficio. Al tiempo trabajó junto a José, herrero de Mairena, con quien realizó muchos proyectos para la costa y grandes casas. "Fueron tiempos de bonanza", comenta mi padre, los anticuarios les quitaban los herrajes de las manos y les llovían los encargos.

La independencia llegó a finales de 1989, cuando mi padre se centra en la recuperación de materiales de derribo llamándose primero Recuperaciones Rico y, años más tarde, Hierros Rico. Profesional serio y de mucho conocimiento, sigue destacando por su calidad como persona por encima de todo.

En 2022 se jubiló y a finales de 2023 volví a casa con mi pareja, también Antonio (lo bueno abunda), para continuar con el CICLO familiar.

Mi ilusión con CICLO es darle nueva vida a objetos y materiales que llevan, literalmente, toda la vida junto a nosotros. Algunos más tiempo, otros menos, pero sin limitarme a una época, estilo o estética. Porque, para qué tener una mente si no la cambias...

Algo que antes guardaba platos, ahora guarda libros; algo que transmitía electricidad ahora abre puertas; algo que labraba la tierra, ahora sirve tazas de té; lo que era blanco ahora es amarillo y un infinito etcétera de posibilidades.

Me fascina el darle una segunda vida a los muebles y objetos. Muebles arrumbados que recuperan su belleza; un roble que se cortó para hacer un armero (triste) ahora se convierte en una librería (justicia para el roble), por ejemplo. Quizás me pase de empática, quién sabe...

El germen de CICLO surgió la primera vez que utilicé los aislantes de cerámica como pomos de las puertas de unas cajoneras.

Me pareció tan hermoso que algo a lo que ya no se le da uso fuera tan útil... y lo adopté como mi seña de marca. Y de ahí mi logotipo, perfectamente diseñado por Rocío Alba, Rahphic Design, diseñadora gráfica emergente y de gran proyección.

En CICLO encontraréis piezas únicas que harán de vuestro hogar, oficina, taller o lo que queráis, un espacio irrepetible y con muchas historias que contar; porque si no las tienen, las crearemos.